sábado, 31 de diciembre de 2016

A ti, año maldito

Nunca fui de textos remomerándolo todo.
O igual lo fui en su momento
y ya cumplí el cupo que te dan cuando naces.

No quiero recordar este año.
Me niego a nombrar las cosas buenas que pasaron
y las malas que me persiguieron.
Me niego a que aparezca tu nombre
en todos los buenos recuerdos que tengo.

Que el año lo empecé contigo
y quiero terminarlo desnudándote.
Pero ya me pusieron, hace tiempo,
los pies en la tierra y me explicaron
que ni de ojalas, ni de imposibles puede vivir uno.

Que este año me ha enseñado a quererte
y pensé que a quererme,
pero me llevo, como siempre, esa asignatura pendiente.

Este año me ha llevado por experiencias increíbles,
a lugares y momentos inimaginables.

Tengo tantas historias que contarte...

He conocido a gente maravillosa,
personas que llevaré conmigo toda la vida
y otras, que por desgracia, que se quedaron por el camino.

He aprendido a ser fuerte.
A comerme mis palabras y gritar mis ganas de vida.
Pero también he aprendido a disfrutar de los momentos que no vuelven,
a aprender que el tiempo es lo más preciado que tenemos
y que de recuerdos no se vive.

Ha sido un año de imaginarios.
Año de soñar con miles de planes, lugares, personas y cosas.
Muchas de ellas las he conseguido inexplicablemente,
otras, como tú, se han quedado en mi cajón de pendientes.

Si hago balance del año
diría que ha sido la mayor de las tormentas.
Parece que viene ajetreado hasta en sus últimos días.

Pero a fin de cuentas he aprendido.
De mi, de ti y contigo.

He superado límites autoimpuestos.
He atravesado fronteras físicas y mentales,
dejando parte de mi corazón en ellas.
He comenzado nuevos retos
y recuperado algunos otros.

Creo ser algo más fuerte que esa Aiala de 2015
que tenía todo un año por delante y no sabía ni lo que quería,
dónde le llevarían sus pasos,
ni a quién abrazar por las noches.

Hoy tengo un poco más claras las cosas.
Aún no se que es lo que quiero,
no se dónde me van a llevar mis pasos
pero sí que es a ti, a quién quiero abrazar por las noches.

Ya no me preocupa tanto mi futuro.

No necesito que se vaya un año y comience otro
para decirte que has sido siempre y serás,
la suerte de todos mis años.

No haré propósitos imposibles,
ni falsas promesas al aire.
2017 solo espero que, como tu antecesor,
no dejes nunca de sorprenderme.



viernes, 23 de diciembre de 2016

23

No pude evitar sonreír...
Habíamos tenido tantas veces esa conversación
que ya nos sabíamos el diálogo de memoria

Incendio

Viniste autoproclamándote incendio,
queriendo acabar con todo lo que quedaba en pie.
Sin darte cuenta que nada había
desde la última vez que te fuiste corriendo.

Me pides dos besos y unas cañas.
Como si no supieras que perderme contigo
es lo único que quiero y puedo darte.

Como nunca fui de palabras claras
te inundo el móvil de poesía de Starbucks,
para repetirte lo de siempre:
que te quiero
y que aunque tenga dos hermanos,
nunca fui de compartir mis cosas.

Como adolescentes borrachas
intercambiamos mensajes de una amistad exaltada que no es real.
Que a ti te sirve y a mi me calma,
pues al menos sigo hablando contigo.

Pero como ya estoy cansada de quedarme con las ganas o con la culpa,
te lo repito,
por si con tanta palabra absurda se ha perdido el mensaje:
te quiero.

Y aunque esta vez no haya respuesta,
ya no la espero.
Pues no es un te quiero conmigo,
es un te quiero en mis sueños y no en mis pesadillas.

Como siempre contemplo tu huida
desde el séptimo diluvio.
Hasta el olor de mis sábanas se ha ido contigo

martes, 13 de diciembre de 2016

Se te quiere y extraña

Cuando empezó el año
me prometí a mi misma que te regalaría mil noches
y ahora,
no se que hacer con las 874 restantes

lunes, 12 de diciembre de 2016

Mil y una flores

El otro día te mentí.

La vida me va bien, muy bien.

Mi madre está mucho mejor de lo esperado,
y no hay cosa que me haga más feliz.
Todo lo demás había dejado de tener sentido.
Cuando dije que la felicidad llevaba tu nombre
me olvidaba de lo más importante.
Le agradezco a un dios, al que no le he puesto nombre,
que la palabra c no dirija nunca más nuestras vidas.

Ya me he puesto a buscar algo que hacer con mi vida
y hasta me he apuntado a cursos y clases.
Cosas sin sentido y a cada cual más absurda.
Todo en mi línea, para que mentir.

Y ya hay otra persona que ocupa algunas horas de mi día.
El insomnio sigue siendo todo tuyo.
Sería mentira si te digo que no me acuerdo de ti,
todas las mañanas,
cuando me despierto en su cama.
Ya me conoces,
siempre arrastraré conmigo mis monstruos.

Dedicarte mi primer y último pensamiento del día
parece que se ha convertido en mi único pasatiempo.
Que le vamos hacer
si me apasionan los imposibles.

Olvidarte va a ser un proceso lento y sobre todo doloroso.
Pero el primer paso es querer hacerlo.
Y ahora creo estar preparada.

Si me preguntan por ti siempre voy a decir, con el corazón en un puño,
que te quiero y que seguiré haciendolo,
y si preguntan por lo que pasó me limitaré a decir, aceptando un pacto de resignación y de silencio, que simplemente, no era nuestro tiempo.

No buscaré culpables,
víctimas,
ni verdugos.
Me limitaré a aceptar lo que ha pasado,
lo que el destino (ese gran amigo mío) ha querido para nosotras.
Y a vivir feliz, que a fin de cuentas,
me lo merezco.

Sé que habrá miles de días de flaqueza,
en los que me muera por escuchar tu voz,
por oler tu ropa,
o por volver a estar abrazadas,
muriéndome por besar tus labios,
como la última vez que te vi.

Pero asumo que este no es mi momento.

Aunque no voy a desearte una felicidad que no lleve mi nombre
espero que todo te vaya bien, como tú también te mereces.

Como bien me gusta contar
"a los que dicen que la historia se repite,
tendremos que preguntarles cómo,
si tenemos oportunidad,
repetiremos la nuestra"

Te quiero y te querré siempre.

Y no, no es una amenaza.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Autunno

Cada vez que se encontraban
se miraban como extrañas.
Al fin y al cabo
se conocían mejor desnudas que vestidas.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Día 48

Siempre me gustó el Otoño.
No sé si es por sus colores,
por la tristeza que arrastra
o porque te obligaba a estar
conmigo metida en la cama.

martes, 29 de noviembre de 2016

Mi monstruo preferido

Llevo toda la vida esperándote a ti
y no me había dado cuenta.

Y es que nunca creí en las medias naranjas,
 ni en el poder de las manzanillas,
ni en los reyes magos
(pero eso es otro asunto).


Llegaste de forma inesperada
y te plantaste delante,
en ese punto justo en el que me notas sin mirarme.

Como si no hubiese otra opción que ser tu ángel guardián
Como si cuidarte fuese la misión encomendada

Y no te dejas,
porque tu orgullo fue siempre algo superior a nosotras,
algo que se escapaba de nuestras manos.

Y tú sigues buscándote al final de cada copa,
frustrándote cada noche
por no encontrar la respuesta adecuada.

Mientras tanto te agarras a los primeros brazos que pasan.
Autoconvenciendote de que te quieran es lo único que necesitas.
Dejando que el amor romántico remueva tu vida.

Aferrada en la idea de perderte
no ves que yo sigo sabiendo quién eres.

Que reconozco tu voz y tus sonrisas.
Que me se los lunares que recorren tu cuerpo
y tus ultimas mil pesadillas.
Que recuerdo los pasos que separan tu cama de la mía
y hasta el olor que dejaste en mis sábanas
la última noche que te fuiste sin despedirte.

Y que por todo ello te sigo queriendo.

lunes, 28 de noviembre de 2016

no sabes una mierda

No sabes las ganas infinitas que tengo de besarte
cada vez que te veo
en mis sueños o en la calle

Y no sabes lo que me cuesta no hacerlo

Tampoco sabes que mirarte era el mejor pasatiempo
y perderme contigo lo que más feliz me hacía.

No puedes saber que la parte de atrás de tu coche
se tragó mis primeros "te quiero",
aquellos que te gritaba en silencio

No sabes que eres preciosa,
pero que no es eso lo que más me gusta de ti.

Ni te imaginas que me empezó a gustar la cerveza
porque a eso sabían tus besos

Que mirarte ahora de lejos
es lo que más me duele

Tampoco sabes que sentirte tan cerca
y a la vez tan lejos
es la mayor de las torturas

Y que abrazarte sería la mejor medicina.

En realidad no sabes nada ,
porque si supieras todo lo que yo sé,
sabrías  que tu decisión no es la correcta

lunes, 14 de noviembre de 2016

Desilusiones

Siempre creí que el reencuentro sería de otra manera
Que Madrid era contigo
Que la felicidad llevaba tu nombre.

El verano duró 4 meses y no supimos superarlo

Cada vez que te pienso se me llena el pecho de nudos,
la boca de sonrisas
y los ojos de lágrimas

Mi subconsciente se pelea entre lo que le dice la razón
y le grita el corazón.
Pobre, ya no sabe ni olvidarte.

Nunca pensé que verte tan bien, tan feliz, tan tu...
fuese a doler tanto.

Aunque tampoco creí que arrastraría conmigo la lluvia.

Puse miles de km de por medio
pero seguí llevando conmigo mis monstruos.

Y ahora que he vuelto, se han hecho mucho más grandes
y tú, que debías ser la que me salvase,
le has puesto nombre a todos ellos

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La mayor de mis musas

Apareces en el momento justo
Para ahuyentar todos mis monstruos
Y decirles que esta noche dormiré sola
Que no me esperen debajo de la cama

domingo, 6 de noviembre de 2016

Todo ahora o nada para siempre

Me voy a dormir
Me ducharé y me meteré mojada en la cama
Ya sabes como me gusta hacerlo

Dejo la puerta abierta
Así no necesitarás la llave que hace ya días me devolviste

Hay cerveza en la nevera,
Porros en la mesa del salón
Y nadie más en casa

Parece que el tiempo se paró en ese agosto
que compartimos por primera vez

No te pares a leer todos los textos que hay tirados por aquí.
Me gusta recitártelos

Trae drogas y a quien quieras
Pero termina la noche conmigo en la cama

Abrázame y no me despiertes
si no es para follarme, quererme
y quedarte para siempre.

jueves, 27 de octubre de 2016

Ella, siempre

Había magia en las miradas cómplices
que nadie detectaba.
En dos cuerpos abrazados desnudos a oscuras,
que solo podían leerse en braille.
La había en los mensajes ahogados en alcohol
a las 4 de la mañana.
Cuando se despertaban un poco antes
solo por ver a la otra dormida.

Había magia en las formas que se decían te quiero,
sin tener que usar palabras.
Cuando se vestían corriendo
porque alguien llegaba de imprevisto.

Había magia en su sonrisa
que era una constante.
En el vaho que se quedaba en las ventanas del coche
cuando se fundían juntas en invierno.
En las caricias bajo la mesa
desde el primer día.
En los besos robados.
En los abrazos
que recomponen el alma.
Incluso la había en las lágrimas derramadas.

Porque eso es lo que era ella, pura magia .

domingo, 23 de octubre de 2016

Mil y 4 noches

Nos merecíamos tanto que dejamos de merecernos.

Tú no sabes que es querer.

Querer no es que se te rompa el pecho al pensarla,
querer es que se te rompa la sonrisa

jueves, 20 de octubre de 2016

.

El cerebro duerme de día, porque por la noche está despierto para hacer los sueños realidad

martes, 4 de octubre de 2016

Contestaciones a des tiempo

Me gusta cuando llenas tus días de alegría solo con una sonrisa.
Me gusta cuando cocinas conmigo y de improvisto me tocas el culo o me coges por detrás y me llenas de besos.
Me gusta cuando me das la espalda solo para que te de mimos.
Me gusta decirte que te quiero de mil maneras sin tener que usar palabras.
Me gusta cuando despiertas a mi lado y aún con los ojos cerrados me das los buenos días con un beso.
Lo que no me gusta es cuando me mareas. Cuando no sé qué es lo que quieres y ya no sé qué pensar ni qué piensas. Cuando con una sola frase derrumbas todo lo que ya he construido.

sábado, 27 de agosto de 2016

w


Yo quería enseñarla a volar
Compartir mis alas con ella
Y lanzarla desde el punto más alto del cielo

Mostrándole
Que las caídas en picado también son vuelo

lunes, 22 de agosto de 2016

A ti, que te conozco

Te conozco, nos conozco. 
Sé que no superásemos esto. 
Hace tiempo que lo pienso pero no me he atrevido a decírtelo. 

Porque nos conozco sé que esto es una despedida de corazón roto. 
Tú mirarás la estación vaciarse en silencio y yo, lloraré mirando por la ventana del tren. 

Como te conozco sé que la próxima vez que nos veamos serás muy feliz. 
Llevaras cosida contigo tu sonrisa, pero esta vez ya no será una fachada que tape la verdad.

Conociéndote sé que me dirás que desconocerme es lo mejor que te ha pasado. 
Que la vida era otra cosa y no lo que transcurría entre lagrima y lagrima. 
Que esta no debía  merecer la pena, si no las alegrías. 

lunes, 30 de mayo de 2016

6

Tengo que admitírtelo

Me dejé llevar por la lluvia

Abrí la ventana y dejé que el pecho
se me inundase de recuerdos
De tu olor
y de tus besos

Arrastró las últimas sonrisas que me quedaban
y me quedé esperando tus mensajes.

Aferrada a un móvil que nunca sonaría
A una sonrisa
que ya no llevaba mi nombre

jueves, 7 de abril de 2016

La vida que me perdí sin mi


 Me negué a convertirte
En un recuerdo más de mi vida.

En dedicarte mis noches
En vela,
En que mis borracheras
Llevasen tu nombre
O en que fueses la protagonista
De mis pesadillas.

Me aferré a la idea
De que no podías ser
un amor frustrado.
Una idea
Que no parase de dar vueltas
En mi cabeza.

No pude imaginarte
En otros brazos.
Desaciéndote
En otras manos
O acostada
En otro pecho

No quise aceptar tu ausencia

Resignada en silencio
Contemplé tu huida
Y tu regreso
Y tu huida otra vez.

Reconstruyendo cada parte desmembrada
Intenté recomponerme.
Prometiéndome en voz alta
Que esta vez no ibas a llevarte
Todo.

Manteniendo una parte escondida
Con la que quedarme
Cuando te fueses
Para siempre.

Una vez más fallé en mi promesa.

Llegaste como un huracán
y arramplaste con todo.
No dejando nada en pie a tu paso.

Ahora
vienes con nuevas canciones.
Que harán temblar
paredes y ventanas.

Pero yo aún no he podido construir ni los cimientos.

lunes, 4 de abril de 2016

nueva


Caminaba a mi lado, pero no íbamos de la mano. Caminaba a mi lado, pegada a mi pero ya no quería tocarme. “Esto no va a terminar bien”, me repetía a mi misma. Reducí la velocidad de mi paso para alargar eternamente ese trayecto, como si así pudiese atrasar la conversación que inevitablemente íbamos a tener.

Llegamos al bar que tantas veces nos había visto ya llorar, reír a carcajadas o meternos mano por debajo de la mesa. Nos sentamos en una mesa alejada de la puerta y de la gente, como si quisiésemos más privacidad que de costumbre.

Se sentó en frente de mi, en vez de a mi lado como solía hacerlo. Nuestra conversación empezó de una manera muy banal, hablábamos del tiempo, de las clases de guitarra y de aquel verano en la playa que ya perecía olvidarse. Hablábamos de todo y de nada. Ella no estaba atenta a la conversación y yo no podía pensar en otra cosa que no fuera que me dijese lo que llevaba horas pensando.

“No quiero estar contigo” terminó soltándome en medio de mi descripción de la comida que me había hecho esa mañana. “He estado pensándolo y no puedo, bueno, no puedo y no quiero”. Se me llenaron los ojos de lágrimas pero dejé que continuara. “De verdad, que te quiero mucho, pero así no puedo”. El tiempo se paró por un momento. Ya no sabía si estaba en medio de un bar, de una pesadilla o que estaba pasando.

“No puedes dejarme, por favor” fue lo único que pude articular entre sollozos. Intenté agarrarle la mano, pero una mesa nos separaba y no llegaba a ella. Creo que ella también lloró, yo ya no veía entre tantas lágrimas y mocos. “Voy a irme ¿vale?” me dijo mientras se levantaba y cogía su abrigo. Le supliqué que se quedase, en el bar y en mi vida. Pero no quiso hacerlo. Recogió todas sus cosas y se marchó no sin antes prometerme que volveríamos a vernos.

Me quedé sola llorando. Sabiendo que la mesa de al lado comentaba mi situación y mi aspecto. Me quedé allí un rato, mirando a la nada y al móvil, como esperando un mensaje de arrepentimiento, como si ella fuese a volver a aparecer por la puerta. Pero eso nunca llegó.

Fue ese día justo en el que te conocí. En el que rota por dentro tuve la fuerza de conocer a alguien nuevo. Alguien que llegaría para salvarme y levantarme. Encantada de conocerte Aiala.

jueves, 31 de marzo de 2016

Nada


Desde que la vi por primera vez odie todo lo que no era ella, todo lo que me había entretenido en encontrarla.


 
Cuando se fue, ya no había nada que querer.






viernes, 18 de marzo de 2016

Cuidamela

Cuidamela y que no se te olvide quererla. Va de fuerte y siempre lleva la sonrisa puesta, pero no es más que una coraza para que los demás no descubran su verdad.


Quierela y recuérdaselo todos los días. A veces tiene mala memoria y se olvida de lo importante. Lo preciosa que es, y como tiene toda la vida por delante y el mundo a sus pies.


Cuidamela y hazla reir todos los días. Verás como su sonrisa es lo más bonito que has visto y como se te encogerá el alma cuando desaparezca.


Quierela y que te quiera. Te hará sentirte la persona más especial del mundo, el resto desaparecerá a su lado.


Cuidamela, cuidamela mucho. Pero solo un ratito, porque yo volveré a por ella. Cuando me deje, cuando pueda.


Cuidamela, por favor, que siempre fue mi mayor tesoro.

jueves, 10 de marzo de 2016

Nos despedimos tantas veces

Nos despedimos tantas veces como reencuentros tuvimos.
Cada día algo nuevo se iba destruyendo por dentro, pero nosotras, estúpidas nosotras, nos seguíamos aferrando a un clavo ardiendo.

Nos despedimos tantas veces como te quieros te dije.
Me engañaba a mi misma autoconvenciéndome de que esto era el amor y no una obsesión absurda de sentirte cerca.

Nos despedimos tantas veces como polvos echamos.
Aferradas a una relación carnal nos desacíamos en las manos de la otra, jurándonos cada vez, que esa sería la última.

Nos despedimos tantas veces como lágrimas derramamos.
De alegría, dolor, amor y ausencia. Lágrimas que se convertían en carcajadas estalladas en tu pecho.

Nos despedimos tantas veces como amaneceres compartimos.
Llegando a ser mi mejor pasatiempo el despertarme minutos antes, solo para contemplarte dormida.

Nos despedimos tantas veces como odio te tengo.
Por hacerme promesas imposibles, invertarte un futuro absurdo y,sobre todo, por irte para siempre

Nos despedimos tantas veces que en realidad, jamás llegué a tenerte

miércoles, 9 de marzo de 2016

Full


Cuando la besé por última vez no sabía que no volvería a rozar sus labios. Aún así lo hice como si no fuese a volver a verla. Como si aquella sala oscura del cine fuese el escenario final de nuestra historia.

La besé lentamente acariciándole la cara, como siempre me ha gustado hacerlo y al separarme no pude evitar sonreír y recordarle lo guapa que es. Cuando sonríe, cuando está triste, recién despierta y de todas las formas posibles.

Ignoré la sensación que habían provocado sus besos entre mis piernas y seguí besándola lentamente, como si algo en mi supiese que iba a ser la última vez y quisiese memorizarlo de por vida.

La besé con dulzura, queriéndola aún más en cada beso que le daba. Las mariposas que sentía en el estómago por una vez no bajaron y me subieron directas al pecho y a la garganta. Impidiéndome articular palabra.

“Hay otra… Bueno… otras” Me dijo cuando la sala estaba ya completamente a oscuras. “Shhh, no digas nada” le dije yo agarrándole la mano, “siempre lo he sabido”

Intenté volver a besarla, pero ya no era lo mismo. Ya no era la misma.

jueves, 11 de febrero de 2016

San Valentín

- Voy a tratar de vivir sin ti. Espero conseguirlo- me dijo con lágrimas en los ojos

Yo no pude aguantarle la mirada. Me arrepentí de inmediato de las palabras que acababan de salir de mi boca pero algo me impedía moverme.

Tuve la honradez de cerrar los ojos y no mentirla a la cara cuando me preguntó si la quería y yo le respondí que no, que nunca lo había hecho. "Así me olvidará más rápido" me repetía a mi misma.

- No me llames ni me escribas- me pidió

- No lo haré- le dije, haciendo una falsa promesa

- Bueno, vete, que van a venir mis padres

Me levanté de la cama, me vestí sin poder mirarla y salí de la habitación.

- Ni te imaginas lo que voy a echarte de menos- dije desde la puerta

martes, 2 de febrero de 2016

miércoles, 27 de enero de 2016

Miércoles

Dejaste de ser la mayor de mis musas.
Con lo que me gustaba dedicarte mis canciones sin melodía.

Aunque prometí no hacerlo,
dejaste de tener tu nombre particular
para tener el genérico común múltiple

Tú,
tú que lo fuiste todo,
tú, que ahora no puedo decir que no seas nada

Compartimos lágrimas a destiempo
ahogadas en distintas almohadas 
que solo nos reclamaban vernos.

Compartimos lágrimas, desvelos y ausencias
En un mundo que se esforzaba por juntarnos,
mientras nosotras nos dábamos la espalda

lunes, 25 de enero de 2016

Febrero prematuro

Ideas que se amontonan queriendo salir.
Tiempo que no aparece por más que lo busque.
Ganas que se esconden bajo la cama.
Una vida en pareja pero sin ti.

Sonrisas que tapan una realidad amarga.
Camas deshechas que apestan a orgasmo.
Duchas que se llevan lágrimas cobardes.
La noche sin ti cada vez es más larga.

Abrazos que curan cicatrices profundas.
Viajes en metro que no tienen fin.
Esquinas oscuras que esconden secretos.
Calles vacías volviendo a las mil.

Textos sin dueño que se escriben solos.
Llamadas perdidas que nadie contesta.
Besos furtivos que ensucian tus labios.
Siento haber sido tan solo una carga.

Caricias que tienen poder curativo.
Palabras que se ahogan en la garganta.
Borracheras infinitas que llevan tu nombre.
Hace ya días que solo malvivo.

Pesadillas que protagonizas todas las noches.
Resacas que reclaman tu presencia inmediata.
Frases que se clavan como puñales.
Echo de menos hasta los reproches

Miradas desesperadas que no encuentran tus ojos.
Olores traicioneros que van en oleadas.
Corazón que se encoge cada vez que te nombro.




Ojalá estuvieras aquí.

lunes, 4 de enero de 2016

Nunca me gustaron los pareados

Tengo ganas de pasarme la tarde entera follando contigo
y a la mierda los demás.
De leernos los cuerpos en braile 
y que se mueran de envidia los vecinos al oírnos estallar
de placer y felicidad.
De comerte a besos de arriba a abajo
que es como más guapa estás.
Tumbarnos abrazadas
e intentar cambiar el mundo desde la cama
y no dejarte escapar.








A fin de cuentas lo único que existe para mí
son los 110cm que mide tu cama