jueves, 27 de agosto de 2015

los 10 pasos del olvido

1. utilizar el cuaderno

2. más y más empatía

3. perdonar (se)

4. sonreír (se)

5. proyecto conjunto

6. un agosto a gusto

7. escuchar música destructiva siendo arrastrado por el viento

8. escribir microrrelatos

9. controlar la memoria

10. luchar contra la inercia

lunes, 24 de agosto de 2015

8

Me centré en convertirme en la persona de tu vida dejando de lado ser la de la mía.

miércoles, 19 de agosto de 2015

martes, 18 de agosto de 2015

Buen viaje


Y hoy me despido, creo que ya definitivamente. Puede que me haya costado mucho más de lo que me esperaba.
Me despido por que te vas, o puede que te hayas ido hace tiempo
Me despido porque noto que aunque te perdí hace tiempo es ahora cuándo más siento tu pérdida.
Y creo que por fin te dejo irte, en paz. Sin más textos que lleven tu nombre, sin más llamadas o mensajes a altas horas, sin más rencor.
No sabría decirte si ha pasado una eternidad o solo 3 días, desde que decidiste largarte o desde que decidí yo que lo hicieses, igual es pronto para aclarar eso.
Créeme cuándo te digo que espero con todas mis fuerzas que todo te vaya bien, aquí, allí e incluso en Guadalumpur, porque no existe otra persona que se merezca ser más feliz que tu.
Nunca creí que el mejor plan sería dar vueltas interminables por Madrid a ver que nos encontrábamos o a dónde nos llevaban nuestras piernas. Tampoco pensé que una persona como tú iba a poder quitarme el sueño, o que llegaría a gustarme tanto observar a alguien reírse. Pero vamos, tampoco imaginé que el frío llegase con el verano.
Tendré que deshacerme poco a poco de  los recuerdos que te hacen estar en mi habitación. Es el momento de no pensarte todas las mañanas.
A mi también me gustaría saber, de vez en cuando, si estas viva. Ya me las ingeniaré no te pido un informe trimestral, si quieres puedes ayudarme con señales de humo, hace ya tiempo que son la única forma de comunicarme con el mundo.
Eres increíble y aunque no estés cerca de mí seguiré diciéndotelo en bajito, todas las noches, justo antes de dormirme
Te dejo tranquila, prometido. El contrato que una vez firmaste se queda entre nosotras, no te preocupes. Lo destruiré con el tiempo, como tu recuerdo.

Sé feliz, que ya toca.




                                                                                 


                                                          Te quiero A.