Doña Martina es una anciana a punto de morir que vive en una casa, en el centro de Madrid, al lado de la Gran Vía, con tres realquilados. El propietario de la casa espera su muerte para poder derribar el edificio. Pero los inquilinos de Doña Martina tendrán diferentes estrategias para intentar mantener su lugar en la casa.
Entre los realquilados se encuentra Rodolfo, un cuarentón que busca encontrar casa propia para poder casarse con su novia Petrita, con la que lleva 12 años de relación. En esta búsqueda de su propio hogar se le plantearán varias alternativas, de las que terminará eligiendo la opción más alocada aconsejado y presionado por su novia y amigos.
La película esta basada en la novela homónima de Rafael Azcona, uno de los mejores guionistas del cine español, con obras como Plácido, El Verdugo y La Lengua de las Mariposas.
Una trama divertida e irónica en tono de comedia, en la que las soluciones disparatadas a los enredos en los que se ven envueltos los personajes te atrapan.
Una película que aunque sea de los años 50 tiene unos toques muy modernos. Con la que podemos sentirnos muy identificados por la desesperación que siente Rodolfo al no encontrar solución al problema de la vivienda, un problema que sigue vigente en la actualidad.






