Me sobran ganas de buscarte
pero empiezan a faltarme motivos para hacerlo
sábado, 28 de enero de 2017
martes, 24 de enero de 2017
domingo, 22 de enero de 2017
Noches de sábado
Me senté al borde de la cama
mientras ella dormía.
Busqué mi ropa en una habitación
que apestaba a sexo y alcohol.
Intenté no despertarla mientras lo hacía,
no sabía su nombre
y no quería preguntárselo.
Dudé en si darle un beso de despedida
o emprender una huída sin retorno,
como las que llevaba practicando desde que te fuiste.
Pero finalmente me marché rápido y en silencio.
Eran las 6 de la mañana y ya había abierto el metro,
el problema era ahora saber dónde estaba
y que me había llevado ahí.
Mientras intentaba ubicarme
en una mañana fría de invierno
volví a pensar en ti.
Te imaginé durmiendo abrazada a ella
y me entraron unas ganas locas
de volver corriendo por donde venía, a su cama.
Follármela otra vez, gritando tu nombre en silencio en cada orgasmo.
Para luego buscarte en unas sábanas que no eran las tuyas.
Y lloré,
lloré de rabia y desesperación
por no ser capaz de olvidarte.
Por buscarte en cada esquina
y ponerle tu cara a cada idiota que me cruzaba por las noches.
Y me odie a mí misma
por tener que encontrarte en cada sueño.
Por permitirte vivir en mi memoria
cuando yo ya no soy ni tu olvido.
mientras ella dormía.
Busqué mi ropa en una habitación
que apestaba a sexo y alcohol.
Intenté no despertarla mientras lo hacía,
no sabía su nombre
y no quería preguntárselo.
Dudé en si darle un beso de despedida
o emprender una huída sin retorno,
como las que llevaba practicando desde que te fuiste.
Pero finalmente me marché rápido y en silencio.
Eran las 6 de la mañana y ya había abierto el metro,
el problema era ahora saber dónde estaba
y que me había llevado ahí.
Mientras intentaba ubicarme
en una mañana fría de invierno
volví a pensar en ti.
Te imaginé durmiendo abrazada a ella
y me entraron unas ganas locas
de volver corriendo por donde venía, a su cama.
Follármela otra vez, gritando tu nombre en silencio en cada orgasmo.
Para luego buscarte en unas sábanas que no eran las tuyas.
Y lloré,
lloré de rabia y desesperación
por no ser capaz de olvidarte.
Por buscarte en cada esquina
y ponerle tu cara a cada idiota que me cruzaba por las noches.
Y me odie a mí misma
por tener que encontrarte en cada sueño.
Por permitirte vivir en mi memoria
cuando yo ya no soy ni tu olvido.
jueves, 12 de enero de 2017
Sueños de invierno
Cuando la vi aparecer
la desnudé con la mirada al instante.
Me imaginé otra vez su vientre redondito,
el que tantas veces he alabado
y me ha servido de almohada.
Visualicé sus tetas y sus pezones
y mi lengua recorriéndolos.
Me la imaginé en bragas, bailando,
como lo hacía por las mañanas,
cuando se despertaba en mi casa.
Su espalda perfecta
y mis manos acariciándola.
Pensé en sus piernas,
las que ella odia
y yo no puedo sacar de mi cabeza.
Cada una de las cicatrices que no lleva marcada en la piel,
y repetirle, una última vez,
que yo siempre estaré aquí para cuidarlas.
Me imaginé su cuerpo desnudo
estremeciéndose bajo mis besos.
Dibujándole mi nombre
en cada pliegue.
Reclamando un territorio que nunca ha sido mío.
la desnudé con la mirada al instante.
Me imaginé otra vez su vientre redondito,
el que tantas veces he alabado
y me ha servido de almohada.
Visualicé sus tetas y sus pezones
y mi lengua recorriéndolos.
Me la imaginé en bragas, bailando,
como lo hacía por las mañanas,
cuando se despertaba en mi casa.
Su espalda perfecta
y mis manos acariciándola.
Pensé en sus piernas,
las que ella odia
y yo no puedo sacar de mi cabeza.
Cada una de las cicatrices que no lleva marcada en la piel,
y repetirle, una última vez,
que yo siempre estaré aquí para cuidarlas.
Me imaginé su cuerpo desnudo
estremeciéndose bajo mis besos.
Dibujándole mi nombre
en cada pliegue.
Reclamando un territorio que nunca ha sido mío.
miércoles, 11 de enero de 2017
5 de enero
Queridos Reyes Magos:
Este año de verdad que he sido muy buena.
He sabido perdonar y perdonarme,
comiéndome mis palabras y mi orgullo.
Abrazar a la gente cuando me lo gritaban en silencio
y dejarme abrazar cuando lo necesitaba,
derribando las barreras imaginarias autoimpuestas.
He amado y me he dejado llevar,
aunque el miedo me perseguía.
He echado de menos, con el corazón roto,
pero he dejado ir, dándole su libertad merecida.
He trabajado duro y afrontado retos imposibles.
Ha habido muchos días de flaqueza
pero he superado límites y contratiempos.
He pasado situaciones que me han hecho más fuerte
y otras que me han hundido en la mayor de las miserias.
Pero he intentado sacar aprendizaje de todas ellas.
He querido con todo mi ser
y lo he demostrado con abrazos y besos.
Intentando mantener siempre cerca a las personas importantes de mi vida.
Y por todo esto, este año, solo os pido sorpresas.
De las que sabéis que me gustan, de las buenas,
mucha fuerza para este año que ya empieza dando guerra
y que se queden los de siempre, los de verdad,
aquellos que puedo sentir sin mirarlos.
Este año de verdad que he sido muy buena.
He sabido perdonar y perdonarme,
comiéndome mis palabras y mi orgullo.
Abrazar a la gente cuando me lo gritaban en silencio
y dejarme abrazar cuando lo necesitaba,
derribando las barreras imaginarias autoimpuestas.
He amado y me he dejado llevar,
aunque el miedo me perseguía.
He echado de menos, con el corazón roto,
pero he dejado ir, dándole su libertad merecida.
He trabajado duro y afrontado retos imposibles.
Ha habido muchos días de flaqueza
pero he superado límites y contratiempos.
He pasado situaciones que me han hecho más fuerte
y otras que me han hundido en la mayor de las miserias.
Pero he intentado sacar aprendizaje de todas ellas.
He querido con todo mi ser
y lo he demostrado con abrazos y besos.
Intentando mantener siempre cerca a las personas importantes de mi vida.
Y por todo esto, este año, solo os pido sorpresas.
De las que sabéis que me gustan, de las buenas,
mucha fuerza para este año que ya empieza dando guerra
y que se queden los de siempre, los de verdad,
aquellos que puedo sentir sin mirarlos.
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