jueves, 31 de marzo de 2016

Nada


Desde que la vi por primera vez odie todo lo que no era ella, todo lo que me había entretenido en encontrarla.


 
Cuando se fue, ya no había nada que querer.






viernes, 18 de marzo de 2016

Cuidamela

Cuidamela y que no se te olvide quererla. Va de fuerte y siempre lleva la sonrisa puesta, pero no es más que una coraza para que los demás no descubran su verdad.


Quierela y recuérdaselo todos los días. A veces tiene mala memoria y se olvida de lo importante. Lo preciosa que es, y como tiene toda la vida por delante y el mundo a sus pies.


Cuidamela y hazla reir todos los días. Verás como su sonrisa es lo más bonito que has visto y como se te encogerá el alma cuando desaparezca.


Quierela y que te quiera. Te hará sentirte la persona más especial del mundo, el resto desaparecerá a su lado.


Cuidamela, cuidamela mucho. Pero solo un ratito, porque yo volveré a por ella. Cuando me deje, cuando pueda.


Cuidamela, por favor, que siempre fue mi mayor tesoro.

jueves, 10 de marzo de 2016

Nos despedimos tantas veces

Nos despedimos tantas veces como reencuentros tuvimos.
Cada día algo nuevo se iba destruyendo por dentro, pero nosotras, estúpidas nosotras, nos seguíamos aferrando a un clavo ardiendo.

Nos despedimos tantas veces como te quieros te dije.
Me engañaba a mi misma autoconvenciéndome de que esto era el amor y no una obsesión absurda de sentirte cerca.

Nos despedimos tantas veces como polvos echamos.
Aferradas a una relación carnal nos desacíamos en las manos de la otra, jurándonos cada vez, que esa sería la última.

Nos despedimos tantas veces como lágrimas derramamos.
De alegría, dolor, amor y ausencia. Lágrimas que se convertían en carcajadas estalladas en tu pecho.

Nos despedimos tantas veces como amaneceres compartimos.
Llegando a ser mi mejor pasatiempo el despertarme minutos antes, solo para contemplarte dormida.

Nos despedimos tantas veces como odio te tengo.
Por hacerme promesas imposibles, invertarte un futuro absurdo y,sobre todo, por irte para siempre

Nos despedimos tantas veces que en realidad, jamás llegué a tenerte

miércoles, 9 de marzo de 2016

Full


Cuando la besé por última vez no sabía que no volvería a rozar sus labios. Aún así lo hice como si no fuese a volver a verla. Como si aquella sala oscura del cine fuese el escenario final de nuestra historia.

La besé lentamente acariciándole la cara, como siempre me ha gustado hacerlo y al separarme no pude evitar sonreír y recordarle lo guapa que es. Cuando sonríe, cuando está triste, recién despierta y de todas las formas posibles.

Ignoré la sensación que habían provocado sus besos entre mis piernas y seguí besándola lentamente, como si algo en mi supiese que iba a ser la última vez y quisiese memorizarlo de por vida.

La besé con dulzura, queriéndola aún más en cada beso que le daba. Las mariposas que sentía en el estómago por una vez no bajaron y me subieron directas al pecho y a la garganta. Impidiéndome articular palabra.

“Hay otra… Bueno… otras” Me dijo cuando la sala estaba ya completamente a oscuras. “Shhh, no digas nada” le dije yo agarrándole la mano, “siempre lo he sabido”

Intenté volver a besarla, pero ya no era lo mismo. Ya no era la misma.

jueves, 11 de febrero de 2016

San Valentín

- Voy a tratar de vivir sin ti. Espero conseguirlo- me dijo con lágrimas en los ojos

Yo no pude aguantarle la mirada. Me arrepentí de inmediato de las palabras que acababan de salir de mi boca pero algo me impedía moverme.

Tuve la honradez de cerrar los ojos y no mentirla a la cara cuando me preguntó si la quería y yo le respondí que no, que nunca lo había hecho. "Así me olvidará más rápido" me repetía a mi misma.

- No me llames ni me escribas- me pidió

- No lo haré- le dije, haciendo una falsa promesa

- Bueno, vete, que van a venir mis padres

Me levanté de la cama, me vestí sin poder mirarla y salí de la habitación.

- Ni te imaginas lo que voy a echarte de menos- dije desde la puerta

martes, 2 de febrero de 2016

miércoles, 27 de enero de 2016

Miércoles

Dejaste de ser la mayor de mis musas.
Con lo que me gustaba dedicarte mis canciones sin melodía.

Aunque prometí no hacerlo,
dejaste de tener tu nombre particular
para tener el genérico común múltiple

Tú,
tú que lo fuiste todo,
tú, que ahora no puedo decir que no seas nada

Compartimos lágrimas a destiempo
ahogadas en distintas almohadas 
que solo nos reclamaban vernos.

Compartimos lágrimas, desvelos y ausencias
En un mundo que se esforzaba por juntarnos,
mientras nosotras nos dábamos la espalda