martes, 7 de marzo de 2017

Dragones y monstruos

Siempre quisiste ser la musa de todos mis textos
ajena a lo que ello implicaba.
Pues no se hablar más de desamor y de pérdida.
Y ahora que eres la nueva protagonista de todos ellos
te regodeas orgullosa de que una mala poesía
agradezca que te hayas marchado.

Viniste revolucionando el invierno
dándole aires de primavera,
con besos y abrazos que recordaban
al mejor verano.
Pisando fuerte
y asegurándote de dejar huella,
para volver sobre tus pasos por si te perdías.

Pero ahora no quieres encontrar el camino de vuelta a casa
y te aseguras de borrar todos mis buenos recuerdos sobre ti.
Sometiéndome a la mayor de las humillaciones,
una despedida con pantallas de por medio
y el más amargo sabor.
Sin siquiera un abrazo reconfortante.

Me hablas a ratos de una sombra que te envuelve,
de la cual quieres que te salve,
pero poner miles de dragones de por medio
y yo,
que aún no he sido capaz de escapar de mi propia jaula,
me enredo en el jardín de zarzas que te rodea.

Esperando una explicación que nunca llega,
me ahogo en mi propio silencio.
Mi nombre aparece en una lista
que lleva por nombre:
"las mujeres que nunca quise"

Me dices que no te importa si te odio,
pues haga lo que haga permanecerás en mi cabeza.
Pero esta vez me niego por encima de todas las cosas
a convertirte en la nueva reina del baile.

No habrá más palabras dedicadas a tu memoria.

Ven y rescátame de esta historia,
o vete y desaparece para siempre.
Pero sobre todo,
llévate todo lo que te olvidaste en mi.


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