Y hoy me despido, creo que ya definitivamente. Puede que me
haya costado mucho más de lo que me esperaba.
Me despido por que te vas, o puede que te hayas ido hace
tiempo
Me despido porque noto que aunque te perdí hace tiempo es
ahora cuándo más siento tu pérdida.
Y creo que por fin te dejo irte, en paz. Sin más textos que
lleven tu nombre, sin más llamadas o mensajes a altas horas, sin más rencor.
No sabría decirte si ha pasado una eternidad o solo 3 días,
desde que decidiste largarte o desde que decidí yo que lo hicieses, igual es
pronto para aclarar eso.
Créeme cuándo te digo que espero con todas mis fuerzas que
todo te vaya bien, aquí, allí e incluso en Guadalumpur, porque no existe otra
persona que se merezca ser más feliz que tu.
Nunca creí que el mejor plan sería dar vueltas interminables
por Madrid a ver que nos encontrábamos o a dónde nos llevaban nuestras piernas.
Tampoco pensé que una persona como tú iba a poder quitarme el sueño, o que llegaría
a gustarme tanto observar a alguien reírse. Pero vamos, tampoco imaginé que el
frío llegase con el verano.
Tendré que deshacerme poco a poco de los recuerdos que te hacen estar en mi
habitación. Es el momento de no pensarte todas las mañanas.
A mi también me gustaría saber, de vez en cuando, si estas
viva. Ya me las ingeniaré no te pido un informe trimestral, si quieres puedes
ayudarme con señales de humo, hace ya tiempo que son la única forma de
comunicarme con el mundo.
Eres increíble y aunque no estés cerca de mí seguiré
diciéndotelo en bajito, todas las noches, justo antes de dormirme
Te dejo tranquila, prometido. El contrato que una vez
firmaste se queda entre nosotras, no te preocupes. Lo destruiré con el tiempo,
como tu recuerdo.
Sé feliz, que ya toca.
Te quiero
A.
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