lunes, 8 de diciembre de 2014

antiguos relatos

Me desperté y me asombré de la cantidad de luz que entraba por mi ventana. Miré el reloj ¿Eran las 12 ya? ¿realmente había dormido toda la noche del tirón? "Que bien me sienta no pensarte" me dije a mi misma en voz alta.

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