jueves, 27 de octubre de 2016

Ella, siempre

Había magia en las miradas cómplices
que nadie detectaba.
En dos cuerpos abrazados desnudos a oscuras,
que solo podían leerse en braille.
La había en los mensajes ahogados en alcohol
a las 4 de la mañana.
Cuando se despertaban un poco antes
solo por ver a la otra dormida.

Había magia en las formas que se decían te quiero,
sin tener que usar palabras.
Cuando se vestían corriendo
porque alguien llegaba de imprevisto.

Había magia en su sonrisa
que era una constante.
En el vaho que se quedaba en las ventanas del coche
cuando se fundían juntas en invierno.
En las caricias bajo la mesa
desde el primer día.
En los besos robados.
En los abrazos
que recomponen el alma.
Incluso la había en las lágrimas derramadas.

Porque eso es lo que era ella, pura magia .

domingo, 23 de octubre de 2016

Mil y 4 noches

Nos merecíamos tanto que dejamos de merecernos.

Tú no sabes que es querer.

Querer no es que se te rompa el pecho al pensarla,
querer es que se te rompa la sonrisa

jueves, 20 de octubre de 2016

.

El cerebro duerme de día, porque por la noche está despierto para hacer los sueños realidad

martes, 4 de octubre de 2016

Contestaciones a des tiempo

Me gusta cuando llenas tus días de alegría solo con una sonrisa.
Me gusta cuando cocinas conmigo y de improvisto me tocas el culo o me coges por detrás y me llenas de besos.
Me gusta cuando me das la espalda solo para que te de mimos.
Me gusta decirte que te quiero de mil maneras sin tener que usar palabras.
Me gusta cuando despiertas a mi lado y aún con los ojos cerrados me das los buenos días con un beso.
Lo que no me gusta es cuando me mareas. Cuando no sé qué es lo que quieres y ya no sé qué pensar ni qué piensas. Cuando con una sola frase derrumbas todo lo que ya he construido.

sábado, 27 de agosto de 2016

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Yo quería enseñarla a volar
Compartir mis alas con ella
Y lanzarla desde el punto más alto del cielo

Mostrándole
Que las caídas en picado también son vuelo

lunes, 22 de agosto de 2016

A ti, que te conozco

Te conozco, nos conozco. 
Sé que no superásemos esto. 
Hace tiempo que lo pienso pero no me he atrevido a decírtelo. 

Porque nos conozco sé que esto es una despedida de corazón roto. 
Tú mirarás la estación vaciarse en silencio y yo, lloraré mirando por la ventana del tren. 

Como te conozco sé que la próxima vez que nos veamos serás muy feliz. 
Llevaras cosida contigo tu sonrisa, pero esta vez ya no será una fachada que tape la verdad.

Conociéndote sé que me dirás que desconocerme es lo mejor que te ha pasado. 
Que la vida era otra cosa y no lo que transcurría entre lagrima y lagrima. 
Que esta no debía  merecer la pena, si no las alegrías.